y con esto termino, de momento.
La de cosas que han pasado desde la última vez. El Sebas volvió del Choyo ese un poco “tocado” como dice él, pero en realidad ha vuelto conun dedo del pie completamente negro, pero poco a poco lo va recuperando y me ha dicho que no le van a hacer “pedicura intensiva”, que a él le hace mucha gracia cuando lo dice, pero que yo no lo entiendo, si tiene el dedo negro y le duele como le van a hacer la pedicura, y es que este chico ha vuelto medio tonto de eso de la maldad de altura.
A la Jennifer la vi el día que volvió el Sebas, que me había llamado su hermana para decirnos que había preparado una fiesta en el bar, y que me pasara. Mira, que detalle, porque no me lo esperaba, y como ya me los conozco pues no me arreglé mucho, y allí estaba la Jennifer, que me dijo que se iba a trabajar a Madrid, en nosequé de la informática, que resulta que la chica hizo la carrera de ingeniería y todo y fíjate, que no lo parece ni nada.
El Lupas me contó que había cambiado de coche porque el suyo se lo chafó un camión de la basura y ahora tenía un errecinco rojo y que le iba a poner un mogollón de cosas que lo iba a dejar más majo “que paqué”, y que cuando quisiera le dejar el mío que lo iba a dejar que no lo reconocía ni su padre. Aunque tampoco le hice mucho caso, porque él y el Mochuelo iban bastante borrachos cuando llegué.
Y al poco apareció el Sebas, que lo traía el marido de la África (que es la hermana del Sebas, que ya me he aprendido el nombre) y venía con el pie vendado y me dio la llorera, porque no me había dicho nada, que decía que era para no preocuparme y yo me pensé que iba a perder el pie, y se quitó la venda para que viéramos que no era nada y me superimpresionó, pero ahora ya le puedo mirar el pie, con repelús pero se lo miro.
Y después de la fiesta estuvimos hablando mucho rato y hemos decidido una cosa, que yo porque soy muy valiente, que otra ni se lo hubiera planteado, y nos hemos venido a pasar el mes de agosto a la playa a un apartamento de papá, que me he despedido del trabajo pero mamá le ha dicho que soy su hija y que si no respeta mis decisiones ya pueden irse él y su BMW de casa, que ya veríamos de que comía, y papá se enfadó pero lo disimula muy bien. Y cuando termine el verano nos iremos a vivir a un piso de una casa que está construyendo papá en la montaña, y como no tendremos que pagar alquiler, el Sebas podrá trabajar de eso de la montaña que le gusta tanto y yo me dedicaré a ser ama de casa. Que esto a mamá no le hace mucha gracia, pero me ha dicho que no me preocupe que de mi padre se ocupa ella. Y vamos a vivir juntos un año de momento y luego ya veremos. Por eso voy a dejar de escribir en el internet, que parece ser que el trabajo de ama de casa lleva muchísimo tiempo y ya no podré dedicarme a lo que me gusta. Además el Sebas se ha empeñado en que saldremos al monte todo lo que podamos, que es una tontería, ya que viviremos en la montaña, y se lo he dicho y se ha reido.
Y pensar que hay quien no se cree los cuentos.
